Relato 3 : Dinero nada fácil.

No sabía como había llegado a tal punto de mi vida. Sólo quería salir de allí, quería volver a empezar...


Estaba en mis últimos momentos. Estaba en un hospital de caridad , y mi familia se negaba a verme en mis últimos momentos de vida. Una enfermera que llevaba atendiéndome durante los dos meses que llevaba en aquel sitio , estaba sentada al lado mío acompañándome en mis últimos momentos...




***



Hoy es el día en el que cumplo años. Sí , dieciocho años, ¡por fin!
Podré hacer lo que quiera, ya soy mayor de edad. 



Mi madre organizó un fiesta con todos los miembros del club. Estaban las amigas de mi madre, y los colegas de mi padre, todo muy normal.




No tenía una buena relación con mi padre, por lo general sólo le hablaba para pedirle dinero, o algunas cosas de la universidad. Me la llevaba más con mi madre, ella me había enseñado en significado del dinero. Yo era la típica niña rica, la que la complacían con todo. 




Pero un día todo cambio, el día de mi cumpleaños. Ése día en la fiesta que mi madre organizó para celebrar mi cumpleaños número dieciocho, mi padre estaba muy ebrio y comenzó a decir cosas muy fuera de lugar... Nos humillo. En frente de todos los invitados en donde habíamos construido una reputación intachable, a base de mentiras. 



Mi madre soportaba todas esas humillaciones de mi padre, él era la que mantenía. Ella nunca trabajo, fue una mujer con suerte que consiguió un esposo con dinero, En fin, mi padre se cansó de toda ésa mierda, de la farsa de familia que manteníamos todos. Lo entiendo, yo tampoco soporte éso. 



Después de aquella fiesta mis padres tuvieron una fuerte discusión , incluso más severa que las anteriores. En ella mi padre le grito a mi madre que se divorciaría, y mi madre llorando le suplicaba que no lo hiciera. Mi padre saco toda su ropa y se fue aquella noche. 



Escuché llorar a mi mamá toda la noche y en está simplemente no podía pegar el ojo. En ése momento no entendía de como mi padre nos podía hacer éso. 



Al siguiente día...



Mis amigas y yo salimos de compras y al pagar toda la ropa, mi tarjeta de crédito reboto. Sentí mucha vergüenza, no pensé muy en serio las amenazas de mi padre. Estaba llena de ira y busqué a mi padre en su trabajo, pero fue inútil, mi padre me sacó del edificio con policías y me dijo que jamás volviera a verle. 




Una semana después. 


Llevaba una calidad de vida era muy alta, siempre tenía lo que quería cuando lo pedía. Mientras tanto Mi madre seguía suplicándole a mi padre que no le dejará.
No tenía dinero. Me las arreglaba para poder 
ir a la universidad, aunque no me importaba si fallaba o no, pero con todo lo que se estaba viviendo en mi casa prefería estar allí que en mi casa. 

Tres semanas después.

¡Estaba harta de estar sin dinero! , no lo soportaba más. Un día llegué a clases y mis amigos, o bueno los que solía considerar mis amigos se rieron de mi, claro siempre tenía la ropa de siempre , ya que no tenía dinero para cambiarla como ellos. 

Mis lagrimas no dudaron en caer y salí corriendo al baño. Allí me encerré y llore durante un buen rato. Me levanté y vi leí algo escrito en la puerta de baño. Decía : " Gane dinero fácil" y daban un número para comunicarse. 

Inmediatamente llamé de mi teléfono , y después de preguntarme mi edad , mi estatura , mi color de cabello y mi contextura, me dijeron para que era. Prostitución. Inmediatamente desistí de esto y colgué. No podía caer tan bajo. 

Un mes después. 


Mis padres se habían divorciado. Ya no hablaba con mi padre , y lo poco que hablaba con mi madre no era para hablar precisamente. Siempre me reclamaba mis llegadas tardes a casa. No soportaba estar allí.  

Después de pensar mucho , decidí tomar el trabajo. En mi situación y la cifra considerable de esta no me quedo más remedio que tomarlo. 


Mi primera noche. 

Me llamaron de la agencia. Necesitaban a dos chicas  para un baile privado. En ésas estaba yo. Me dirigí a la agencia, allí me dieron un traje. Lo recuerdo muy bien, era un traje de policía, atrevido... muy atrevido ;Con la persona que me tocó se le veía que ya era experta en el tema. Siempre ponían una novata como yo con alguien con experiencia. 

Llegamos allí, pero no sin antes un golpe en mis glúteos por parte de taxista. María río, si así se llamaba mi acompañante. María toco el timbre. 
Era un casa muy lujosa, ya me podía imaginar la gente que estaría allí. 

Nos abrió la puerta un hombre de alto y obeso. Este nos miro con lujuria. Entramos y habían 5 hombres iguales que él primero. Después de dejar nuestras cosas encima de una pequeña mesa , ellos pusieron música , maría y yo comenzamos a bailar. 

Bailábamos de una manera obscena. Me tocaba seguir le el paso a maría. 
Después de 15 minutos de bailarle a ésas personas, ellos nos comenzaron a tocar. Mire a maría para que me indicara que hiciera y ella asintió con su cabeza. Debía dejar tocarme. 

Él hombre obeso de piel blanca me empezó a besar y a tocar todo mi cuerpo. Después de estar desvestida por aquel hombre, comenzó a penetrarme. Era asqueroso. Mis lagrimas empezaron a salir y aquel hombre no paraba. 

Después dos hombres más hicieron lo mismo, mientras que otro comenzó a pegarme con una vara de madera. Sólo podía gritar de una manera moderada. Me dolía demasiado. No sabía si me dolía más estar haciendo esto , los golpes que aquellos me propinaban. 

Milagrosamente acabo. Los hombres pagaron y salí de aquel sitio casi corriendo. No quería volver allí, maría en cambio se le veía normal , incluso feliz . Ella me dijo : " ya te acostumbrarás" ,  mientras contaba su dinero. 

Llegué a casa, y corrí para el baño. Llené la tina con agua fría. Me metí en ella y sentí mucho dolor. Tenía morados en toda mi espalda. Recuerdo mucho esto, ya que lloré como nunca había llorado en toda mi vida. 


Después de dos meses. 


Llevaba ya dos meses en esto. Dos meses de ver unos malditos pervertidos tocar todo mi cuerpo sin ningún escrúpulo. Dos meses de ver a muchos hombres de distintas edades, unos lo hacían por soledad, algunos por diversión, etc. 

Tuve que ver a mi compañera María por última vez en un ataúd, y darle el último adiós. Un hombre la golpeó tan fuerte que las heridas le causaron su muerte. 

Me había vuelto una persona insensible , sólo quería que terminará lo más rápido y poder llegar a tomar un baño.  


Después de 5 meses.


El remplazo llego rápido y me pusieron con una novata. Esta vez era a una gran fiesta y contrataron todo el personal. 

Me dieron un atuendo mucho más cubierto , comparado con todos los que me habían tocado. Llegamos con todo el personal y era una despedida de soltero. 

Aquella fiesta tenía de todo. Dimos un show a lo grande, como lo llamaba verónica, ella era la dueña de la agencia. Me dieron un corto vestido y cuando salía a aquel escenario me lo quite y quede con unas tangas de color azul , tenía un pequeño chupón en mis pezones y estos traían unas pequeñas cuerdas para moverlas. Después de bailar baje a la pista de baile y mis colegas me ofrecieron cocaína y la acepté, inhale aquel polvillo por mi nariz.

Estuve con muchos hombres, y la sensación de estar drogada me gustaba, era experimentar una sensación jamás vivida, era estar en los cielos. Estaba totalmente ebria. 
Llegué a mi casa y me encontré con mi madre. Estaba muy enfadada, tuve una discusión muy subida de tono con ella y terminé yéndome de mi casa, bueno de la que era mi casa. 

Me fui a vivir con una colega. 


Después de diez meses. 



Ya era una adicta. Consumía casi que a diario. Era inevitable hacerlo, era ya toda una prostituta con experiencia. Se ganaba bien, pero siempre extrañaba a mi madre... incluso a mi padre, así él no me quisiera ver. 

Un día me llamaron para una reunión. Tenía que ir muy bien vestida. 
Llegué a aquel sitio con 5 colegas más, un sitio muy sobrio y elegante. Entramos a aquel sitio y habían 10 hombre y entre estos estaba mi padre... 

Sentí un miedo indescriptible, era como si hubiese visto a la muerte en persona. Mi padre se me quedo viéndome, y por supuesto sus colegas me reconocieron. Recuerdo muy bien de que huí de aquel sitio y llegue al pequeño apartamento en el que vivía. 

Mi madre me llamó , me suplico que volviera con ella. Al parecer mi padre le había contado todo. Me partió el corazón escuchar a mi madre llorando amargamente por teléfono. 

Volví con ella, y deje todo. Pero la ansiedad de no consumir me estaba matando, así que volví al mismo camino en el que estaba. 


Dos años después. 


Tenía muchas deudas, pero no con tarjetas de crédito, si no con expendedores de drogas. 
Estaba desesperada , de la agencia ya no me llamaban, decían que ya no era apta para el trabajo. 

Me tocó prostituirme en una esquina y tomar a cualquier persona que pagará por estar conmigo. 

Mis deudas tenía que pagarse y bueno, no tenía más remedio que hacerlo. 


Después de dos años y medio. 


Me tomaron a la fuerza para prostituirme. Tenía que pagar mis deudas y que mejor que pagarlas haciendo lo que sabía, dijo aquel hombre. 

Me drogaban muy constante en el día. Atendía a más de cuarenta hombres por día. Agradecía que me drogaran, el dolor sólo lo soportaba de esta manera. Conocí a una amiga llamada Amanda, o bueno así se hacía llamar. Ella me contó que estaba allí más de 3 años. Ella fue obligada a llegar allí. Su padre era un adicto y la tomaron a ella para pagar su deuda. 


Estaba agotada, cansada de esta vida. De este infierno que yo había escogido... 


Después de 5 años. 


Llevaba allí más de tres años. Mi apariencia de hace unos años sólo era una sombra de lo que ahora era. 

Un día no pude más y caí en el suelo. Los dueños del sitio me llevaron a un hospital. Allí me hicieron todos los exámenes posibles. Me diagnosticaron VIH. Tenía una desnutrición severa y todo mi organismo estaba vuelto mierda. Las personas que me llevaron allí se desaparecieron. Estaba en un hospital de caridad. Llamaron a mis padres y bueno... Ninguno de ellos vino a verme.

Mi padre vive con su nueva esposa y  tiene un hijo llamado Samuel, de dos años. Mi madre se volvió a casar con uno de los miembros de club, y bueno entendía yo ya no estaba en sus vidas. 

Llevo  en este hospital más de dos meses y mi enfermedad ya es terminal. De Amanda no se nada, la última vez que la vi estaba siendo golpeada por un cliente, ya que está e negaba a acceder sexualmente. 


Sólo quisiera volver a ése día en el que cumplía dieciocho años, sólo quisiera devolver el tiempo, sólo quisiera volver a empezar. 









- Karen silva jiménez. 













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