Relato 3 : Una historia sobre el amor, un amor que vivirá para siempre.
Me encontraba en un estado de embriaguez muy avanzado. Encontré un vieja maquina de escribir y decidí hacer lo que le prometí a Estella
La mujer que ame... está muerta. Llegué a París hace 2 años, era 1889 el verano del amor. El mundo estaba volcado en una revolución bohemia y tuve que volcarme en ella. Aprendí tanto de este mundo y pude comprobar que lo que me decía mi padre era equivocado.
Músicos, pintores y escritores eran conocidos como los hijos de la revolución. Si vienes a vivir a una existencia insignificante tienes que vivir acerca de la belleza, la libertad y en lo que más creía sobre todas las cosas... el amor.
" - Siempre con tú ridícula obsesión sobre el amor"- Me gritaba mi padre.
Pero sólo había un problema... nunca me había enamorado.
Después de unos días de haber conocido el lugar y encontrado en donde vivir, tuve la suerte de encontrarme con un extranjero y lo acompañaba un enorme perro. Este se disculpó y me dijo que lo sentía ya que su perro se me había lanzado, pero no para morderme para satisfacción mía ,si no para llenar de babas con su enorme osico mi rostro. Después de una agradable charla él me dijo que estaba preparando una obra, algo muy moderno llamado "Spectaculaire, spectaculaire" que se desarrolla en Alemania. Mientras hablábamos llegaron un par de hombres con trajes muy peculiares, y estos venían discutiendo.
- Ahora que el actor se aleccionó, no podremos presentar la obra para los banqueros.- Dijo escandalosamente aquel hombre de traje amarillo y peluca de color rojo.
Y muchas más discusiones salieron a flote, no tenían la música completa y les faltaba aprenderse las partes. Aquel hombre dijo :
- Y dime, ¿Dónde encontraremos un hombre que represente un elegante poeta alemán? - En ese momento aquellos hombre me observaron, y ahí estaba yo representando a aquel actor.
Después de unos días, me reuní con mis compañeros y me di cuenta que todo era un total desastre.
- ¡Detente! - Grito el hombre de peluca roja. - ¡Detén ese espantoso ruido, no me dejas concentrar!... ¡Sare!, sólo toca algo decorativo por favor.- Y esto último lo dijo en tono dulce.
Existían diferencias artísticas sobre la letra de hodrí y la música de Sare.
Después de que ellos discutieran por unos minutos, yo susurré esto :
"Les collines sont la musique cachée, que nous ne pouvons pas entendre, mais nous pouvons voir. Les collines sont vivants avec le son de la musique ."
Ellos guardaron silencio, y después me aplaudieron elogiando mi pequeño dialogo.
Después de 3 meses, ya teníamos un pequeño espectáculo, ahora sólo faltaba a alguien que quisiera nuestro espectáculo.
De repente un día Sare dio una brillante idea, nos dirigimos a el grandioso Routte el Cabaret más reconocido de parís.
Ése día nos fuimos muy elegantes, Incluso rentamos trajes para entrar en aquel lugar.
No podía ocultar mis nervios, era la primera que entraba a un cabaret y bueno, mi padre siempre me dio a entender que era un lugar de perdición, así que... no podía ocultar mis nervios.